Chihuahua, 1998
Cualquier noche, en algún lugar de Chihuahua, una mujer joven y un conductor anciano.
-Sí, bueno, tal vez puedas sacar conejos del culo por tres pesos pero eso no prueba nada. Quiero decir, ¿cuándo fue la última vez que alguien te pagó por realizar un truco de magia? ¿cuándo fue la última vez que le robaste una sonrisa auténtica a tus nietos?
-El 24 de Septiembre de 1993. Cuando Nora cumplió 10.
-No te ofendas viejo, pero eso no es precisamente algo de que enorgullecerse. ¿Cuánto ha pasado? ¿cinco años? ¿Qué has hecho desde entonces, conducir un taxi y acosar a los pasajeros con la historia de tus glorias pasadas?
-Para ser sincero abandone el D.F hace 3 años, recorrí unos cuantos millones de kilómetros en dirección norte bebiendo todo lo que encontré a mi paso y finalmente, hace tres meses, desperté en un hospital del estado. Dijeron que no podía volver a beber si mi intención era vivir un par de años más, así que me instale aquí en Chihuahua y al cabo de unas semanas conseguí este empleo; los cuentos de magia son un agregado. Es una historia extravagante, ¿no le parece? Supongo que la crisis de los 50 me afecto más que a otros.
-Ciertamente suena a un episodio de la Dimensión desconocida... o a un jodido relato de John Cheever… Descuide he escuchado historias más desconcertantes… Supongo que la vida es un recorrido extraño…
Un noticiario se escucha en la radio del taxi.
…Esta mañana se encontró el cuerpo de un hombre de aproximadamente 20 años en un callejón de la colonia Anáhuac. Al cuerpo le habían cercenado los brazos y le habían arrancado la piel del rostro. Los reportes de niños destazados metidos en los botes de basura de la ciudad siguen aumentando, las autoridades locales se han negado a brindar información a los medios de…
-… Siento mucho haber sido tan criticona hace un momento, es sólo que… Dios, llevo apenas 20 minutos en esta puta ciudad y me estoy volviendo completamente loca.
-Dele tiempo al tiempo, tarde o temprano Dios pone todo en su lugar…
-¡Oh, por favor!, tengo suficientes problemas como para hacer de mi vida una mierda, lo último que necesito es un sermón religioso… Esta ciudad, este país hace cosas con la mente… ¿cómo puede siquiera pensar en Dios en un lugar como este? ¿No hay suficiente horror en el aire?
-El suficiente como para creer que debe haber un lugar mejor que este.
-Dígale eso a los familiares y a los amigos de las victimas de los crímenes.
-Todos tendrán lo que se merecen, al final. Dios actúa en formas misteriosas.
-Vaya puto consuelo. Decía Freud que ante la oposición de la cosmovisión religiosa y la cosmovisión científica de la realidad se podría optar por una tercera cosmovisión, la del psicoanálisis. En orden estricto el psicoanálisis forma parte de la ciencia, sin embargo, a diferencia de ésta, no se atiene a la verdad o lo necesariamente comprobable, no desautoriza las ilusiones. Una suerte de punto medio entre las fantasías benévolas de la religión y los horrores producidos por la ciencia.
-Un bonito escenario para la desesperanza ¿no es así?
-Puede que yo lo haya entendido todo al revés.
-Es algo que siempre pasa.
-Pare un momento, necesito usar el teléfono.
El automóvil se detiene a un lado de la carretera en una caseta telefónica.
-Camila…siento tanto que todo esto haya pasado… ¿Qué se suponía que debía hacer, esperar sentada a que todo se fuera al diablo?...no, yo… Porque… porque es lo correcto… yo no estoy haciendo esto, lo estamos haciendo juntas... No hagas esto Camila…Lo sé, lo sé… es sólo que… estoy cansada de correr y de esconderme… maldita sea, ¡no te atrevas maldita perra!, no te atrevas a actuar como si toda esta basura fuera mi culpa… (La mujer está llorando) tengo que irme… te amo.
De vuelta en el taxi, la mujer trata de evitar el llanto. No hay más que sombras en el interior del auto y en la carretera. Un largo silencio.
-¿Usted recuerda aquella serie de televisión, Perdidos en el espacio? ¿El doctor Smith? Probablemente es usted muy joven para recordarla, hace no mucho tiempo tuve un sueño extraño. Yo era el doctor Smith, nuestra nave había varado en un planeta desconocido, la atmosfera era densa pero respirable. Al principio nos pareció que el planeta estaba deshabitado, pero muy pronto nos dimos cuenta que no era así. La mitad de mi tripulación, es decir, Maureen, Don y el pequeño Will, murió en un viaje de reconocimiento en manos de nativos rabiosos. El resto de la tripulación nos atrincheramos en la nave pero nos fue imposible hacerla funcionar. Los días pasaban y nuestras reservas de comestibles se agotaban, cada día la nave cedía un poco más ante los embates de los salvajes. Mi tripulación se volvió inestable, demasiado irritable para relacionarse unos con otros. Yo me hacinaba en la cabina de navegación y trataba de estudiar a los salvajes. Llegue a la conclusión de que no eran ni nativos ni salvajes, al menos no en un principio. Sus ropas, lo que quedaba de ellas, eran remiendos de uniformes de colonias espaciales, eran tripulantes que habían varado en este lugar inhóspito, ¿cuánto tiempo habían permanecido allí? El suficiente para perder la razón, pensé. Estaban solos y confusos y tenían miedo, no se mataban unos a otros (tal vez lo hacían antes de nuestra llegada) sólo porque ahora éramos el centro de su paranoia, el foco de su esquizofrenia. La puerta de la cabina se abrió y John Robinson entró. Se había comido a Judy y a Penny e incluso a B-9 y el que seguía en el menú era yo. Parece que ya no estamos perdidos, doctor, me decía mientras devoraba el brazo de Penny. Y entonces desperté…
…Que le den por el culo a Freud y al psicoanálisis, señorita. Freud no vivió en México en la época de Miguel Alemán.
La mujer finalmente sonríe
-O en la de Zedillo… “Tantos siglos, tantos grandes pensadores se han formulado las mismas preguntas, las grandes cuestiones de la vida, y han resultado igual de perdidos y confusos que todos nosotros.” Es de Woody Allen, lo dice en una película.
-¿Woody Allen?, no lo conozco… pero me gusta como suena eso…
…Y a todo esto ¿Qué la trae a Chihuahua?
-Yo… estoy perdida.
Cualquier noche, en algún lugar de Chihuahua, una mujer joven y un conductor anciano.
-Sí, bueno, tal vez puedas sacar conejos del culo por tres pesos pero eso no prueba nada. Quiero decir, ¿cuándo fue la última vez que alguien te pagó por realizar un truco de magia? ¿cuándo fue la última vez que le robaste una sonrisa auténtica a tus nietos?
-El 24 de Septiembre de 1993. Cuando Nora cumplió 10.
-No te ofendas viejo, pero eso no es precisamente algo de que enorgullecerse. ¿Cuánto ha pasado? ¿cinco años? ¿Qué has hecho desde entonces, conducir un taxi y acosar a los pasajeros con la historia de tus glorias pasadas?
-Para ser sincero abandone el D.F hace 3 años, recorrí unos cuantos millones de kilómetros en dirección norte bebiendo todo lo que encontré a mi paso y finalmente, hace tres meses, desperté en un hospital del estado. Dijeron que no podía volver a beber si mi intención era vivir un par de años más, así que me instale aquí en Chihuahua y al cabo de unas semanas conseguí este empleo; los cuentos de magia son un agregado. Es una historia extravagante, ¿no le parece? Supongo que la crisis de los 50 me afecto más que a otros.
-Ciertamente suena a un episodio de la Dimensión desconocida... o a un jodido relato de John Cheever… Descuide he escuchado historias más desconcertantes… Supongo que la vida es un recorrido extraño…
Un noticiario se escucha en la radio del taxi.
…Esta mañana se encontró el cuerpo de un hombre de aproximadamente 20 años en un callejón de la colonia Anáhuac. Al cuerpo le habían cercenado los brazos y le habían arrancado la piel del rostro. Los reportes de niños destazados metidos en los botes de basura de la ciudad siguen aumentando, las autoridades locales se han negado a brindar información a los medios de…
-… Siento mucho haber sido tan criticona hace un momento, es sólo que… Dios, llevo apenas 20 minutos en esta puta ciudad y me estoy volviendo completamente loca.
-Dele tiempo al tiempo, tarde o temprano Dios pone todo en su lugar…
-¡Oh, por favor!, tengo suficientes problemas como para hacer de mi vida una mierda, lo último que necesito es un sermón religioso… Esta ciudad, este país hace cosas con la mente… ¿cómo puede siquiera pensar en Dios en un lugar como este? ¿No hay suficiente horror en el aire?
-El suficiente como para creer que debe haber un lugar mejor que este.
-Dígale eso a los familiares y a los amigos de las victimas de los crímenes.
-Todos tendrán lo que se merecen, al final. Dios actúa en formas misteriosas.
-Vaya puto consuelo. Decía Freud que ante la oposición de la cosmovisión religiosa y la cosmovisión científica de la realidad se podría optar por una tercera cosmovisión, la del psicoanálisis. En orden estricto el psicoanálisis forma parte de la ciencia, sin embargo, a diferencia de ésta, no se atiene a la verdad o lo necesariamente comprobable, no desautoriza las ilusiones. Una suerte de punto medio entre las fantasías benévolas de la religión y los horrores producidos por la ciencia.
-Un bonito escenario para la desesperanza ¿no es así?
-Puede que yo lo haya entendido todo al revés.
-Es algo que siempre pasa.
-Pare un momento, necesito usar el teléfono.
El automóvil se detiene a un lado de la carretera en una caseta telefónica.
-Camila…siento tanto que todo esto haya pasado… ¿Qué se suponía que debía hacer, esperar sentada a que todo se fuera al diablo?...no, yo… Porque… porque es lo correcto… yo no estoy haciendo esto, lo estamos haciendo juntas... No hagas esto Camila…Lo sé, lo sé… es sólo que… estoy cansada de correr y de esconderme… maldita sea, ¡no te atrevas maldita perra!, no te atrevas a actuar como si toda esta basura fuera mi culpa… (La mujer está llorando) tengo que irme… te amo.
De vuelta en el taxi, la mujer trata de evitar el llanto. No hay más que sombras en el interior del auto y en la carretera. Un largo silencio.
-¿Usted recuerda aquella serie de televisión, Perdidos en el espacio? ¿El doctor Smith? Probablemente es usted muy joven para recordarla, hace no mucho tiempo tuve un sueño extraño. Yo era el doctor Smith, nuestra nave había varado en un planeta desconocido, la atmosfera era densa pero respirable. Al principio nos pareció que el planeta estaba deshabitado, pero muy pronto nos dimos cuenta que no era así. La mitad de mi tripulación, es decir, Maureen, Don y el pequeño Will, murió en un viaje de reconocimiento en manos de nativos rabiosos. El resto de la tripulación nos atrincheramos en la nave pero nos fue imposible hacerla funcionar. Los días pasaban y nuestras reservas de comestibles se agotaban, cada día la nave cedía un poco más ante los embates de los salvajes. Mi tripulación se volvió inestable, demasiado irritable para relacionarse unos con otros. Yo me hacinaba en la cabina de navegación y trataba de estudiar a los salvajes. Llegue a la conclusión de que no eran ni nativos ni salvajes, al menos no en un principio. Sus ropas, lo que quedaba de ellas, eran remiendos de uniformes de colonias espaciales, eran tripulantes que habían varado en este lugar inhóspito, ¿cuánto tiempo habían permanecido allí? El suficiente para perder la razón, pensé. Estaban solos y confusos y tenían miedo, no se mataban unos a otros (tal vez lo hacían antes de nuestra llegada) sólo porque ahora éramos el centro de su paranoia, el foco de su esquizofrenia. La puerta de la cabina se abrió y John Robinson entró. Se había comido a Judy y a Penny e incluso a B-9 y el que seguía en el menú era yo. Parece que ya no estamos perdidos, doctor, me decía mientras devoraba el brazo de Penny. Y entonces desperté…
…Que le den por el culo a Freud y al psicoanálisis, señorita. Freud no vivió en México en la época de Miguel Alemán.
La mujer finalmente sonríe
-O en la de Zedillo… “Tantos siglos, tantos grandes pensadores se han formulado las mismas preguntas, las grandes cuestiones de la vida, y han resultado igual de perdidos y confusos que todos nosotros.” Es de Woody Allen, lo dice en una película.
-¿Woody Allen?, no lo conozco… pero me gusta como suena eso…
…Y a todo esto ¿Qué la trae a Chihuahua?
-Yo… estoy perdida.
1 comentario:
No, la respuesta no está ahí, está en ti, los clásicos ayudan a orillarla a ciertas tendencias, sólo eso. Y, si piensas un poco en el existencialismo, verás que no se puede ser así. Más bien la palabra que buscas es absurdista, creo yo. Y tu texto pues se parece mucho a la narrativa de Bukowski, pero el ejercicio de escribir se usa para experimentar.
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