sábado, 13 de noviembre de 2010

SENTADA EN LUNA PARK

Y la historia se desarrollaba en Luna Park

Un lugar en el que nunca había estado

Y del que poco o nada sabía

Si descontamos las imágenes periféricas de viejas películas

Que había visto en mi juventud.


Así que ahí estaba yo, te digo

En medio del paseo marítimo

Y había algunos niños negros, tres o cuatro

Cantando algo que, por el contexto, no debía ser nada más

Que una rima de rap

Una melodía un tanto pegajosa que no obstante

A mí me recordó una trova yucateca

Una canción que hablaba de tragedias

Pasadas y por venir.


Y ahí estaba yo

Sentada en un banquito de Luna Park

Mirando la grandísima Montaña Rusa

Un ojo de luna

Y observando a las palomas que atravesaban el aire fresco

Arriba y abajo

Preguntándome ¿Qué clase de droga es esta?

¿Es qué no estoy en un punto de ciudad de México

Acostada en mi cama, con los efectos de los estupefacientes

Y del amor?

El amor que lo permea todo, para bien y para mal

El amor como el extraño cordón umbilical

Que te mantiene aferrado al planeta Tierra y a la mierda.


Y por un segundo pensé que acaso todo era obra

De un elaborado complot inter-espacial

Alguna clase de rapto extraterrestre

Pero estaba ahí, sentada en Luna Park

Y no había objetos voladores no identificados sobrevolando los cielos

Ni fuerzas galácticas que comprometieran mi juicio

Seriamente comprometido por la historia del desamor.


De tal manera que no había mucho más que hacer

Salvo esperar sentado y observar el paisaje

El hermoso paisaje del paseo marítimo

Y la feria y el asfalto impoluto por el que avanzaban

-avanzando hacia atrás y hacia adelante-

Los niños negros

Gesticulando y moviendo las manos con una rabia infinita.


Y cuál era el punto de esta extraña parodia de la comunicación

Yo, sentada sola en un banco de Luna Park

O acaso no era Luna Park

Sino el punto medio del espacio infinito

En donde me encontraba sola

Sin brújula de navegación, sin un mecanismo que me pudiera acercar a ti.


Y entonces, como de improvisto,

Me encontré de nuevo ahí, sola, sentada en Luna Park

Desprovista de ti

Absorta en el sueño imposible

En la fuerza concéntrica del amor

Un sueño imposible

Un ojo de luna perdido

En el extrarradio de la razón.


Y la sucesión de eventos, Dios bendito,

Era terrible

Porque te había perdido

Porque en la vida o en el sueño

Tu presencia me haría falta

Y mi mundo -¿este mundo?-

Se desvanecía a razón de pulsos eléctricos

La arquitectura y el paisaje se desvanecían ante mis ojos

Simple y maravilloso

El gris pixeleado que borraba todo lo que había enfrente

Porque el paisaje eran tus ojos

Y la arquitectura mis recuerdos

Y al tiempo que todo se caía en pedazos

Yo sentada en un banco de Luna Park

-mientras todo se convertía en aire de luna-

Me volvía nube.