Y la historia se desarrollaba en Luna Park
Un lugar en el que nunca había estado
Y del que poco o nada sabía
Si descontamos las imágenes periféricas de viejas películas
Que había visto en mi juventud.
Así que ahí estaba yo, te digo
En medio del paseo marítimo
Y había algunos niños negros, tres o cuatro
Cantando algo que, por el contexto, no debía ser nada más
Que una rima de rap
Una melodía un tanto pegajosa que no obstante
A mí me recordó una trova yucateca
Una canción que hablaba de tragedias
Pasadas y por venir.
Y ahí estaba yo
Sentada en un banquito de Luna Park
Mirando la grandísima Montaña Rusa
Un ojo de luna
Y observando a las palomas que atravesaban el aire fresco
Arriba y abajo
Preguntándome ¿Qué clase de droga es esta?
¿Es qué no estoy en un punto de ciudad de México
Acostada en mi cama, con los efectos de los estupefacientes
Y del amor?
El amor que lo permea todo, para bien y para mal
El amor como el extraño cordón umbilical
Que te mantiene aferrado al planeta Tierra y a la mierda.
Y por un segundo pensé que acaso todo era obra
De un elaborado complot inter-espacial
Alguna clase de rapto extraterrestre
Pero estaba ahí, sentada en Luna Park
Y no había objetos voladores no identificados sobrevolando los cielos
Ni fuerzas galácticas que comprometieran mi juicio
Seriamente comprometido por la historia del desamor.
De tal manera que no había mucho más que hacer
Salvo esperar sentado y observar el paisaje
El hermoso paisaje del paseo marítimo
Y la feria y el asfalto impoluto por el que avanzaban
-avanzando hacia atrás y hacia adelante-
Los niños negros
Gesticulando y moviendo las manos con una rabia infinita.
Y cuál era el punto de esta extraña parodia de la comunicación
Yo, sentada sola en un banco de Luna Park
O acaso no era Luna Park
Sino el punto medio del espacio infinito
En donde me encontraba sola
Sin brújula de navegación, sin un mecanismo que me pudiera acercar a ti.
Y entonces, como de improvisto,
Me encontré de nuevo ahí, sola, sentada en Luna Park
Desprovista de ti
Absorta en el sueño imposible
En la fuerza concéntrica del amor
Un sueño imposible
Un ojo de luna perdido
En el extrarradio de la razón.
Y la sucesión de eventos, Dios bendito,
Era terrible
Porque te había perdido
Porque en la vida o en el sueño
Tu presencia me haría falta
Y mi mundo -¿este mundo?-
Se desvanecía a razón de pulsos eléctricos
La arquitectura y el paisaje se desvanecían ante mis ojos
Simple y maravilloso
El gris pixeleado que borraba todo lo que había enfrente
Porque el paisaje eran tus ojos
Y la arquitectura mis recuerdos
Y al tiempo que todo se caía en pedazos
Yo sentada en un banco de Luna Park
-mientras todo se convertía en aire de luna-
Me volvía nube.